Hay voces, que a falta de fundamentos, buscan fuerza gritando que en México no hay nada que festejar a doscientos años de su Independencia.
Darles la razón y creer que no hay motivos para estar de fiesta, bajo el pretexto de que hay mucho por hacer, equivale a despreciar la lucha de muchos mexicanos en la construcción del país libre y soberano que hoy somos.
Aceptar que no hay por qué estar contentos, equivale a despreciar la lucha de Hidalgo para que indígenas, criollos y mestizos tuvieran derechos y beneficios en su propia nación.
Equivale a desechar los egos vencidos a favor del bien común de Vicente Guerrero y Agustín de Iturbide, que en un abrazo sellaron la victoria final sobre los peninsulares.
Asegurar que México no tiene derecho a festejar es quitar reconocimiento a mujeres extraordinarias por su valentía y convicciones, como lo fueron Leona Vicario y doña Josefa Ortiz de Domínguez.
Es arrinconar la inteligencia y talento de Ignacio Zaragoza en su victoria sobre el Ejército Francés, considerado el más poderoso del mundo y creer que fue cuestión de suerte.
Es despreciar el ideal de Madero de un México unido, quien aún en contra de las opiniones de los suyos, no encarceló ni asesinó a los porfiristas, sino que los mantuvo a su lado, aún y cuando le costó su propia vida.
Es concederle un valor mínimo al derecho que tiene cualquier mexicano, incluso un indígena zapoteca de llegar a ser Presidente de la República, como lo fue Benito Juárez.
Tal vez hay quien no sepa que México cuenta con ciudadanos cuyas ideas y acciones han sido premiadas con el Premio Nobel de la Paz y el Premio Nobel de Literatura, o que tengan poca fe en el sincretismo perfecto identidad mexicana, hoy reconocido en concursos de belleza.
Su ignorancia y mediocridad no les da el derecho de contaminar un festejo por México. Es entonces, tiempo de festejarnos.
Saludos antes que otra cosa. Respecto a tu breve columna me gustaría decirte algo sobre el "dilema" de "festejar" o no.
ResponderEliminarEsto ya se ha politizado en gran escala, yo le voy al 70% de no festejar y el 30 a que si... ¿Que piensas tú dirían todos aquellos grandes personajes a quienes mencionas, si vieran hoy día lo que ha sido de su lucha?
Mencionas a Benito Juárez... crees que estaría dispuesto a festejar en el Zócalo viendo como el 90% de indígenas viven en pleno 2010 como sus propios tatarabueros vivieron?...
Seguramente l@s demás próceres iniciaban una segunda revuelta para derrocar a quienes han prostituido sus ideales durante décadas enteras...
Claro, México no es el gobierno ni viceversa, somos tú y yo que nos leventamos diariamente de nuestra cama a "x" hora de la mañana para salir a trabajar, estudiar o ambas, eso es México, eso y muchísmo muchísimo más.. pero decir que "los mediocres no festejen" se me hace muy fuera de lugar y lo más burdo que alguien puede expresar..
Suenas a Felipe Calderón con "si no quieren que no festejen"... trabajas para él?, eres parte del Gabinete?, te invitó a la cena en Chapultepec? ya que parece que así fuera por el título de tu entrada. Te lo digo con el mayor respeto, y claro ¡festejemos a México!, pero en su justa y debida dimensión y proporción.
Yo no "festejé" a México el pasado 15 de septiembre, un verdadero mexicano enarbola a los próceres de la Patria los 365 días del año (no digo que yo lo haga) sólo que no le ví ningún caso festejar con lucecitas y cuetes lo que los héroes nos dieron.. crees tú que ese es el pago que merecen?...
Yo no soy un mediocre... como tampoco creo lo seas tú.
Saludos.
Querido Anónimo:
ResponderEliminarPodría argumentar con mi particular punto de vista cada línea, sin embargo, para mi es básico respetar puntos de vista diferentes a los míos.
Recordemos que festejar tiene muchos sentidos, no sólo "lucecitas y cuetes"... Afortunadamente somos más que eso.
Saludos.