miércoles, 15 de septiembre de 2010

¡Que no celebren los mediocres!

Hay voces, que a falta de fundamentos, buscan fuerza gritando que en México no hay nada que festejar a doscientos años de su Independencia.

Darles la razón y creer que no hay motivos para estar de fiesta, bajo el pretexto de que hay mucho por hacer, equivale a despreciar la lucha de muchos mexicanos en la construcción del país libre y soberano que hoy somos.

Aceptar que no hay por qué estar contentos, equivale a despreciar la lucha de Hidalgo para que indígenas, criollos y mestizos tuvieran derechos y beneficios en su propia nación.

Equivale a desechar los egos vencidos a favor del bien común de Vicente Guerrero y Agustín de Iturbide, que en un abrazo sellaron la victoria final sobre los peninsulares.

Asegurar que México no tiene derecho a festejar es quitar reconocimiento a mujeres extraordinarias por su valentía y convicciones, como lo fueron Leona Vicario y doña Josefa Ortiz de Domínguez.

Es arrinconar la inteligencia y talento de Ignacio Zaragoza en su victoria sobre el Ejército Francés, considerado el más poderoso del mundo y creer que fue cuestión de suerte.

Es despreciar el ideal de Madero de un México unido, quien aún en contra de las opiniones de los suyos, no encarceló ni asesinó a los porfiristas, sino que los mantuvo a su lado, aún y cuando le costó su propia vida.

Es concederle un valor mínimo al derecho que tiene cualquier mexicano, incluso un indígena zapoteca de llegar a ser Presidente de la República, como lo fue Benito Juárez.

Tal vez hay quien no sepa que México cuenta con ciudadanos cuyas ideas y acciones han sido premiadas con el Premio Nobel de la Paz y el Premio Nobel de Literatura, o que tengan poca fe en el sincretismo perfecto identidad mexicana, hoy reconocido en concursos de belleza.

Su ignorancia y mediocridad no les da el derecho de contaminar un festejo por México. Es entonces, tiempo de festejarnos.

2 comentarios:

  1. Saludos antes que otra cosa. Respecto a tu breve columna me gustaría decirte algo sobre el "dilema" de "festejar" o no.

    Esto ya se ha politizado en gran escala, yo le voy al 70% de no festejar y el 30 a que si... ¿Que piensas tú dirían todos aquellos grandes personajes a quienes mencionas, si vieran hoy día lo que ha sido de su lucha?

    Mencionas a Benito Juárez... crees que estaría dispuesto a festejar en el Zócalo viendo como el 90% de indígenas viven en pleno 2010 como sus propios tatarabueros vivieron?...

    Seguramente l@s demás próceres iniciaban una segunda revuelta para derrocar a quienes han prostituido sus ideales durante décadas enteras...

    Claro, México no es el gobierno ni viceversa, somos tú y yo que nos leventamos diariamente de nuestra cama a "x" hora de la mañana para salir a trabajar, estudiar o ambas, eso es México, eso y muchísmo muchísimo más.. pero decir que "los mediocres no festejen" se me hace muy fuera de lugar y lo más burdo que alguien puede expresar..

    Suenas a Felipe Calderón con "si no quieren que no festejen"... trabajas para él?, eres parte del Gabinete?, te invitó a la cena en Chapultepec? ya que parece que así fuera por el título de tu entrada. Te lo digo con el mayor respeto, y claro ¡festejemos a México!, pero en su justa y debida dimensión y proporción.

    Yo no "festejé" a México el pasado 15 de septiembre, un verdadero mexicano enarbola a los próceres de la Patria los 365 días del año (no digo que yo lo haga) sólo que no le ví ningún caso festejar con lucecitas y cuetes lo que los héroes nos dieron.. crees tú que ese es el pago que merecen?...

    Yo no soy un mediocre... como tampoco creo lo seas tú.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  2. Querido Anónimo:
    Podría argumentar con mi particular punto de vista cada línea, sin embargo, para mi es básico respetar puntos de vista diferentes a los míos.
    Recordemos que festejar tiene muchos sentidos, no sólo "lucecitas y cuetes"... Afortunadamente somos más que eso.
    Saludos.

    ResponderEliminar